Calixto tiene una casa con una escalera.
Estaba acostumbrado a subir a la cucaña y muy pronto se
asomó a los balkones.
Un día
se cayó a una canasta de melocotones. Sin embargo, salió
de la canasta y volvió a la calle donde le esperaba su caballo.
En poco tiempo llegó a la qaseta fantástica a buscar
sus muñekos.
A la misma hora su amigo Cándido jugaba en una butaca con sus
muñecos, y su amiga Carmen hacía lo propio en el
columpio.
Cuando tiene fiebre, siente cansancio y calambres en las
piernas.
Calixto era aficionado a la música desde pequeño.
Sus padres le compraron una guitarra cuando era niño y muy
pronto se las ingenió para toqarla y componer sus propias
canciones. Sus padres estaban muy orgullosos y consideraban a su
hijo un pequeño genio. |